El primer banco de alimentos municipal del país funciona como receptor y distribuidor de alimentos que se entregan a los vecinos y vecinas más vulnerables de Cerro Navia. Recibe y acopia en la bodega facilitada por la Red Megacentro los alimentos que recibe de sus socios donantes, entre ellos Lo Valledor y supermercados o cadenas comerciales, para posteriormente distribuirlos entre los beneficiarios. Se trata de una asociación público-privada que permite la recuperación de los alimentos, generando una economía circular en nuestra comuna.

Tienes tres tipos de entrega: a través del programa municipal Cuidados Domiciliarios, que apoya a 21 familias de vecinos que presentan cuadros médicos que les imposibilita movilizarse. También reciben alimentos distintas agrupaciones u organizaciones que disponen de comedores para ir en ayuda de personas en situación de calle.

La tercera vía de distribución, implementada a inicios de marzo de 2020, se realiza a través de un programa piloto y pionero a nivel nacional, que contempla la entrega de una canasta de alimentos a 42 pacientes. Se trata de personas del Programa de Dependiente Severo vinculados al CESFAM Dr. Steeger de la comuna.

Una vez finalizado este piloto se pretende ampliar la iniciativa a 70 pacientes, considerados los más vulnerados de este consultorio. En los meses siguientes se integrará al programa a los pacientes de todos los CESFAM de la comuna, llegando a cerca de 500 personas.

Triple impacto

Este proyecto tiene un impacto positivo no solo económico, a través del aumento de la cantidad de raciones entregadas a las familias vulnerables de nuestra comuna y de la redistribución de alimentos a organizaciones comunitarias, sino que también en el ámbito de la salud, pues se dispondrá de alimentos para la implementación de iniciativas colectivas que apunten a la educación en alimentación saludable.

También tiene un impacto en materia medioambiental: la apuesta apunta a la disminución de la huella de carbono mediante la recuperación de alimentos para su consumo y el fomento a la economía circular, cuyos principios orientadores son el aprovechamiento de recursos, la reducción, la reutilización y el reciclaje de los elementos.